Lo saludable de decir NO

Conocernos, escucharnos, saber nuestros límites, es un acto sumamente valioso. Muchas veces desconocemos lo perjudicial para nuestra salud que es no saber decir “no”, tal vez las consecuencias negativas de ceder en todo por complacer a otros, no las vemos reflejadas a corto plazo, pero te aseguramos que a un largo plazo SÍ, tu bienestar se verá perjudicado.

Sabemos que a veces cuesta mucho, no es algo que se logra enfrentar de la noche a la mañana, pero queremos invitarte a que tengas un acto de amor propio y que POR TI pongas límites en lo que sabes –porque TÚ lo sabes- que no quieres para tu vida.

El aprender a decir “NO” es un ejercicio diario, en nuestro día a día nos enfrentamos a muchas decisiones, que pueden ser muy pequeñas, pero que ponen a prueba nuestro carácter.

Con todo esto no queremos decir que no exista la flexibilidad, no significa encerrarse en un “no” rotundo y aislarse, es simplemente escucharse y respetarse. Dentro de ti, están todas las respuestas, baby.

Tienes voluntad, derechos, límites, decisiones y una inteligencia emocional lo suficientemente capaz de negarse a algo que no quieras para ti.

Nuestras recomendaciones para aprender a decir “no”, son:

-ESCÚCHATE

Por favor escúchate, si tienes que tomar una decisión y es posible que pidas 10 o 15 minutos para analizarlo, hazte ese favor. Toma distancia, analiza la situación. Aunque parezca que no, es mucho más favorable y sencillo decir: “No puedo responderte ahora mismo, dame unos minutos (o el tiempo que sea prudente) para responderte”, que tener la carga eterna de hacer algo que en realidad no queremos y que acabará afectando nuestra salud.

-Ejercita el decir que “no”

Sí, también eso se ejercita, se practica. Digamos que cuando te cuesta tanto negarte a todo, creas como un vicio que lo acompaña la culpa al decir que “no”, te sientes egoísta, mala persona, etc, etc, etc. Por eso, hay que hacer un reconocimiento de los límites, entenderlos y aplicarlos en cualquier momento de nuestro día a día.

-Mantente firme en tus decisiones

No queremos decir que no puedes cambiar de parecer, sino que generalmente, cuando nos enfrentamos a una situación en la que queremos decir “NO”, tiende a surgir la presión, manipulación y el sentimiento de culpa. Por eso es importantísimo que te conozcas y entiendas de dónde viene tu postura y por qué has decidido que no.

Cuando sientas que tu integridad física, emocional y tus valores se ven afectados por un “sí”, entonces eso es un “no”.

¡Eres valiente!

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